
Sabian que ne un futuro muy cercano ya no tendrmos que sufrir por esas tan temidas inyecciones que de chiquitos nos ateraban? pues esto es cierto! ya que grupos d científicos han ido experiementando con vacunas comestibles! aqui el resumen:
"No es un sueño imposible. Los adelantos que está proporcionando el conocimiento del genoma permiten vislumbrar la posibilidad de utilizar plantas transgénicas para luchar contra muchas infecciones. El cólera, la diarrea y la hepatitis B se podrían controlar gracias a un simple plátano.
"No es un sueño imposible. Los adelantos que está proporcionando el conocimiento del genoma permiten vislumbrar la posibilidad de utilizar plantas transgénicas para luchar contra muchas infecciones. El cólera, la diarrea y la hepatitis B se podrían controlar gracias a un simple plátano.
Conseguir inmunizar a las personas sin tener que recurrir a una inyección y hacerlo únicamente comiendo una patata, un tomate, una lechuga o un plátano no es un sueño imposible. Un puñado de equipos de científicos trabaja desde hace varios años para conseguir, con ingeniería genética, que, por ejemplo, un plátano se pueda convertir en una buena vacuna contra el cólera.
A principios de los años 90, Charles Arntzen, un profesor de biología que entonces trabajaba en la Universidad de Texas (EEUU), tuvo una idea mientras estaba de visita en Tailandia. El científico vio cómo una madre hacía que su hijo dejase de llorar ofreciéndole un plátano. Arntzen, experto en biología vegetal, se acordó del llamamiento de la OMS en el que se pedían vacunas por vía oral, que no tuvieran que conservarse en frío. Se trataría de modificar genéticamente una patata, un plátano o una lechuga con genes de microorganismos patógenos y lograr que estos alimentos sintetizaran los antígenos que, a su vez, pusieran en marcha la inmunidad de los que los consumían.
A los que conocen cómo modificar los alimentos no les resulta difícil hacer que un vegetal sintetice una determinada proteína. Es posible introducir en una lechuga un segmento de ADN para que ésta exprese un antígeno de la cubierta del virus de la hepatitis B.
En teoría, la persona que consumiera esa lechuga debería desarrollar inmunidad frente a una enfermedad que causa cada año en el mundo varios centenares de miles de muertos. Es verdad que la hepatitis B tiene, por vía parenteral, una vacuna eficaz, pero esa inmunización —que es muy costosa— no llega a todas partes."







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